miércoles, 9 de diciembre de 2020


 

Llevar las finanzas en pareja puede llegar a ser todo un reto, sobre todo cuando no somos expertos en el tema. Sin embargo, tampoco se trata de una tarea imposible. Solo hace falta honestidad, comunicación y trabajar en equipo. A continuación te ofrecemos cinco tips que así lo demuestran, para que manejar los ingresos y gastos junto a tu pareja ya no sea motivo de dolor de cabeza.

Sean sinceros sobre sus ingresos. Si bien muchas personas no se sienten cómodos hablando de cuánto ganan, la verdad es que cuando se trata de relaciones amorosas la honestidad y transparencia es la clave, sin exceptuar las finanzas. Tanto tú como tú como tu pareja deben sincerarse con respecto a sus ingresos mensuales.

Definan cuánto aportará cada uno. En las parejas, por lo general, hay uno que gana más que otro, por lo que no siempre es justo aplicar la ley de que ambos deben aportar la misma cantidad. Así que siéntate con tu pareja y conversen sobre si aportarán en cantidades iguales o en proporción a lo que ganan.

Fijen un presupuesto. Una vez tengan claro lo que perciben entre ambos, es tiempo de fijar un presupuesto mensual, en el que incluyan gastos fijos, como vivienda y salud. Claramente, la lista de gastos no debe equivaler a los ingresos totales, ya que siempre surgen imprevistos que no se incluyen en el presupuesto. Lo ideal es que estos representen cerca del 70 % de los ingresos.

Establezcan montos personales. Cuando decides compartir tu vida con alguien, los ingresos y gastos son compartidos. Sin embargo, tampoco hay que dejar de lado que son dos entes individuales, que necesitan cierta independencia. Por eso, lo mejor es que establezcan montos personales, que cada uno puede gastar en lo que le plazca.

Ahorren juntos. Por último, pero no menos importante: no se olviden de ahorrar juntos. Aunque haya uno que gane más que el otro, es importante que ambos destinen una cantidad de sus ingresos a los ahorros. Eso sí, deben llegar a un consenso para establecer en qué invertirán esos ahorros, que preferiblemente debe ser un bien común.