lunes, 23 de noviembre de 2020


 

El sector arrocero dominicano reitera la importancia de que las autoridades de la República Dominicana y Estados Unidos puedan sentarse para revisar el calendario del desmonte arancelario al cereal a partir del 2025.

En una rueda de prensa, las organizaciones y personalidades representativas de los productores, molineros, suplidores de insumos y otros integrantes de la cadena productiva del arroz, indicaron que buscan que se pueda posponer la entrada en vigencia del desmonte de aranceles que afectaría a este y a otros productos de vital importancia en la alimentación y la economía de este país.

En representación del sector arrocero, Manolo Tavárez Mirabal, explicó que la producción, procesamiento y comercialización de arroz dominicano está amenazada con desaparecer, arruinada por importaciones masivas y desleales desde Estados Unidos, donde este cereal es altamente subsidiado y recibe otros incentivos estatales.

Aseguró que de materializarse esa amenaza, el país perdería su soberanía alimentaria en el principal ingrediente de la dieta familiar y al mismo tiempo la economía agropecuaria sufriría un golpe mortal que dejaría sin fuente de sustento a más de 30 mil productores arroceros, 80 mil trabajadores directos, a los accionistas y empleados de 300 agroindustrias o factorías y a miles de suplidores de insumos.

Indicó que la amenaza se explica porque la República Dominicana firmó un acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-Cafta) en el año 2005, que entró en vigencia dos años después (2007).

“Ese convenio que establece un desmonte progresivo de los aranceles de productos agropecuarios, comienza a acelerarse hasta quedar libre de impuestos para el año 2025”, explicó.

Entendieron que la producción de arroz será la más afectada si se mantiene ese calendario de importación.

Los principales líderes del sector arrocero revelaron que el tema ha sido puesto en manos del actual Gobierno, el cual ha sido muy receptivo frente al justo reclamo del sector.

El Ministerio de Industria y Comercio es la institución dominicana coordinadora de la representación del país ante el DR-Cafta.

“Nos reunimos con el ministro, Víctor (Ito) Bisonó, quien asumió el compromiso de ponerse al frente de la búsqueda de alternativas que permitan solicitar a las autoridades estadounidenses proceder con la revisión del calendario de liberalización en concordancia con lo estipulado en el artículo 3.18 del DR-Cafta, para lo cual conformaron una comisión técnica de alto nivel, presidida por la viceministra, Vilma Arbaje”, dijo.

Dijo que de igual modo se reunieron con el ministro de Agricultura, Limber Cruz, quien también se comprometió a hacer lo propio para tener los insumos necesarios que permitan a nuestras autoridades oficiales alcanzar los objetivos trazados.

Tavárez Mirabal agregó que también están gestionando audiencias con el canciller Roberto Álvarez y con el presidente Luis Abinader con la finalidad de explicarle la necesidad que tiene el país de salvar la economía del arroz.

“Tenemos mucha fe en que los sectores productivos y las autoridades nacionales actuaremos unidos en defensa de ésta, que es una causa nacional”, apuntó Tavárez Mirabal.

Puntualizó que al sector arroz se satisface inmensamente de que las autoridades del más alto nivel y los productores estén actuando juntos para salvar la economía del arroz porque “con el moro no se juega”.

En la República Dominicana hay de 30 mil familias de 21 provincias y 33 municipios que se dedican a la producción de arroz. En muchas de estas familias el arroz es el motor de su economía, por lo que la desaparición de este cultivo arruinaría la vida económica de esas provincias, alteraría la paz social e incrementaría la pobreza.

Además, el cultivo y procesamiento de arroz genera más 80 mil empleos directos y cerca de 320 mil empleos indirectos.

De acuerdo al documento entregado por el sector, en el país existen unas 300 agroindustrias o factorías de arroz y una cadena “muy larga” de otras empresas, pequeñas, medianas y grandes que comercializan el producto.

“El esfuerzo constante, la innovación tecnológica y la inversión de productores y del Estado han convertido el país en autosuficiente e incluso en exportador de excedentes de arroz. Esto además de garantizar la seguridad alimentaria, ayuda a ahorrar divisas”, indica.

Detallan que en la República Dominicana el volumen de la producción de arroz blanco se aproxima a los 14.1 millones de quintales al año y el aporte monetario del sector arrocero supera los 32 mil millones de pesos al año.

“El país se ahorra cerca de 550 millones de dólares anuales en importaciones que tendría que hacer si quiebra la economía del arroz”, indicó Manolo Tavárez Mirabal, vocero del sector arroz.

Las organizaciones firmantes de la declaración de prensa son la Federación de Productores de Arroz (Fenarroz), la Asociación de productores de arroz de la Reforma Agraria, Asociación de Factorías de Reforma Agraria y la Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (Adofa).

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE.