miércoles, 4 de noviembre de 2020


Los casos de coronavirus alcanzaron esta semana nuevos máximos diarios en Rusia, al tiempo que Alemania y Gran Bretaña anunciaron el martes planes para incrementar las pruebas frente a un veloz aumento en Europa de los contagios y hospitalizaciones por COVID-19.

Las naciones impusieron restricciones nuevamente para superar a un virus que ha dejado más de 1,2 millones de muertos en el mundo, de los que más de 270.000 corresponden a Europa, según la Universidad Johns Hopkins, y que está saturando los sistemas de atención médica.

Las nuevas medidas entraron en vigor el martes en Austria, Grecia y Suecia, después de una paralización parcial de actividades dispuesta el lunes en Alemania y de acciones más estrictas en Italia, Francia, Kosovo y Croacia. Inglaterra enfrenta un confinamiento casi total a partir del jueves, aunque las escuelas y universidades continuarán abiertas.

Las infecciones se dispararon en Rusia, donde las autoridades informaron el martes de 18.648 casos nuevos. Se trató del quinto día con más de 18.000 infecciones confirmadas, en comparación con la cifra diaria de más de 11.000 durante la primavera boreal en el país.

Suecia, donde el gobierno evitó los confinamientos a diferencia de otras naciones y adoptó la polémica estrategia de mantener abierta gran parte de la sociedad, impuso nuevas restricciones a restaurantes y cafeterías a nivel nacional, ordenándoles atender sólo a clientes sentados y en un máximo de ocho por mesa. El país escandinavo anunció restricciones en tres condados más en los que se encuentran sus ciudades más grandes.

“Estamos yendo en la dirección equivocada. La situación es muy grave”, dijo el primer ministro sueco Stefan Lofven. “Ahora, cada ciudadano debe asumir su responsabilidad. Sabemos cuán peligroso es esto”.

El país de 10 millones de habitantes acumula 134.532 casos reportados y casi 6.000 muertes.

En medio del sombrío panorama, el confinamiento parcial en Holanda parecía estar rindiendo frutos. Las autoridades holandesas dijeron que el número de nuevos casos confirmados bajó 5% a 64.087 en los últimos siete días, la primera declinación en semanas.

La disminución ocurrió tres semanas después de que el gobierno impusiera un confinamiento parcial a sus 17 millones de habitantes, incluido el cierre de bares y restaurantes, la cancelación de competiciones deportivas amateur para adultos y solicitar a la gente que trabaje desde casa.

Las autoridades holandesas continúan preocupadas de que la cantidad de pacientes con COVID-19 se esté convirtiendo en una carga insoportable para los hospitales, y el primer ministro Mark Rutte anuncio nuevas restricciones el martes en la noche.

En Italia, el primer ministro Giuseppe Conte firmó el martes un decreto que impone más restricciones por la pandemia en el país, indicó la radio RAI, operada por el Estado. El gobierno se disponía a anunciar el miércoles los detalles, pero esta semana Conte señaló que las medidas más estrictas podrían incluir un toque de queda nocturno a nivel nacional.

En Gran Bretaña, el gobierno tiene planeado ofrecer pruebas regulares de COVID-19 a quienes vivan o trabajen en Liverpool, una ciudad de 500.000 habitantes.

“Estas pruebas más avanzadas contribuirán a identificar a los individuos infectados que no presentan síntomas... para que se aíslen e impidan la propagación del virus”, señaló el Departamento de Salud.

Las pruebas en Liverpool, que tiene una de las tasas de contagio más altas en Inglaterra con más de 410 casos por cada 100.000 personas, es vista como una prueba de cómo Gran Bretaña podría poner en marcha la realización de exámenes en gran escala a nivel nacional.

Por su parte, Alemania indicó que está comprando millones de pruebas de antígenos, que ofrecen resultados rápidos, para evitar prohibir las visitas a los asilos y prevenir la angustia que ese aislamiento supuso para internos y familiares en la primavera boreal. Las residencias recibirán hasta 20 pruebas mensuales gratuitas por interno, que pueden utilizarse para hacer pruebas a los pacientes, empleados y parientes que vayan de visita y puedan ser portadores del virus del COVID-19 sin saberlo.

En la vecina Austria entraron en vigor el martes nuevas restricciones que durarán hasta finales de mes y que permiten a restaurantes y bares funcionar sólo para entregar y llevar, y el país canceló las actividades culturales, deportivas y recreativas. Las tiendas no esenciales continúan abiertas, pero se pidió a las personas quedarse en casa desde las 8 de la noche a las 6 de la mañana.

Grecia puso en confinamiento a su segunda ciudad más grande, Salónica, y la vecina provincia norteña de Serres a partir del martes. En Atenas se aplicaron restricciones menos severas, pero sí cerraron los restaurantes, bares, cafés, gimnasios, museos y sitios de entretenimiento.

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE.