miércoles, 18 de noviembre de 2020


 

SANTO DOMINGO.- El Vicepresidente Ejecutivo del Consejo Unificado de Edeeste, Edesur y Edenorte,  Andrés Astacio, informó que desde que asumió la posición trabaja en el diseño de planes de expansión a largo plazo, “porque las redes eléctricas del país son unas infraestructuras muy obsoletas”, y es necesario un plan ambicioso para ampliar la capacidad de distribución de electricidad.

Dijo que buscan financiamiento para el desarrollo de ese plan, que tendrá un costo de alrededor de US$1,700 millones de dólares, en un plazo de 13 años, y ya tienen una ventana de financiamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$155.0 millones de dólares para redes eléctricas, y otro préstamo multilateral  por US$300.0 millones con otras instituciones y organismos, para iniciar el proceso de cambio de los transformadores de potencia en las sub-estaciones.

Astacio, manifestó que el país tiene muchas debilidades en las redes de distribución y comercialización pero trabajan para  “redimensionar y pensar la forma en que intervenimos en las redes, porque por ocho años cogimos cientos de millones de dólares para planes de reducción de pérdidas, que simplemente resultaron en sustitución de redes y al final tenemos las mismas perdidas y debemos ese dinero”.

Indicó, que las empresas de distribución están repesando “nuestro proceso de tecnología para eficientizar el retorno y la rentabilidad de estas inversiones”, por lo que los planes de reducción de pérdidas y mejora de comercialización son vistos a un plazo de unos ocho años, pero requieren una inversión de alrededor de US$800 millones de dólares.

Consideró que son sustanciales las inversiones requeridas para el sector eléctrico pero se trabaja para  buscar las formas de financiarlas, “sea con préstamos que suscriba el estado o a través de darle espacio al sector privado para que también contribuya en la solución de los problemas”.

El Vicepresidente Ejecutivo del Consejo Unificado de las EDES, denunció que encontró grandes deudas acumuladas con los generadores, de alrededor de US$300.0 millones, de las cuales han “saldado hasta el 60%, llevando el rango de morosidad a lo comercialmente aceptable”.