jueves, 19 de noviembre de 2020


 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intenta convertir las elecciones libres y justas en el país en un enredo de desinformación, reclamaciones legales engañosas y ataques sin base a los pilares de la democracia del país.

El caos y la confusión resultantes no son un efecto secundario de la estrategia de Trump tras su derrota ante el demócrata Joe Biden. El caos y la confusión son la estrategia.

El frenesí de ataques del mandatario contra los comicios le permite sembrar dudas y desconcierto entre sus seguidores más leales, dejando la falsa impresión de que es víctima de un fraude electoral. Eso no le mantendrá en el cargo - Biden asumirá la presidencia el 20 de enero-, pero podría socavar los esfuerzos del próximo presidente para unir a un país dividido y dar impulso a la siguiente iniciativa de Trump, ya sea otra campaña para volver a la Casa Blanca en 2024 o un proyecto mediático de alto nivel.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE