jueves, 8 de octubre de 2020


 

Una pomada de ingestión oral a base de yema de huevo con anticuerpos contra el COVID-19 podría evitar el contagio cuando no se lleve la mascarilla, por ejemplo al comer, según un estudio que ya ha pasado varios test de eficacia, que demuestran que esos anticuerpos permanecen hasta dos horas en la boca.

Se trata de un trabajo desarrollado por el equipo liderado por José Manuel Pérez de Alastra, científico titular del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España en el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología de Tenerife, en el archipiélago español de las Islas Canarias.

Proyecto al que ya ha dado forma gastronómica el cocinero argentino Diego Schattenhofer y que este jueves se ha presentado en una sesión del certamen gastronómico San Sebastián Gastronómika centrada en los efectos de la pandemia.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE