jueves, 8 de octubre de 2020


 

SAN PEDRO DE MACORIS. Varias organizaciones propusieron al actual gobierno una mayor ambición climática en perspectiva a la celebración del próximo año de la Cumbre Mundial del Clima denominada COP 26.

Esas organizaciones son el comité Nacional de Lucha contra el Cambio Climático (CNLCC), el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (INSAPROMA) y el vicepresidente del Consejo Nacional de Cambio Climático y del Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig.

 

Las entidades manifestaron que la nueva administración debe reasumir el consenso de descarbonizar la generación eléctrica y la economía nacional, que acordó la sociedad dominicana en el 2012 y que fuera consignado en la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo 1-12.

Ofrecieron su colaboración y las de sus aliados a nivel internacional, para la formulación y la puesta en práctica de un programa de compromisos climáticos del país que se corresponda a las metas que se ha propuesto la comunidad internacional para los años 2030 y 2050, las que serán revisadas y reforzadas en la COP 26 del año próximo.

Señalaron que en correspondencia con la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, el primer paso para recuperar el tiempo perdido en la administración gubernamental pasada con respecto al objetivo de cumplir con la descarbonización establecida en esta legislación, es convertir a gas natural las plantas de carbón de Punta Catalina.

Explicaron que salir del carbón en Punta Catalina permitiría al nuevo Gobierno comprometerse a reducir las emisiones totales de dióxido de carbono del país en un 60% antes del 2030, y llegar a la neutralidad de carbono en el 2050.

Indicaron que la conversión a gas natural de Punta Catalina, abre también la posibilidad de que, para el 2030, las energías renovables alcancen por lo menos el 45% de la matriz eléctrica nacional.

“Es verdad que la conversión a gas natural de Punta Catalina es una urgencia para eliminar la letal contaminación que produce la quema anual de cuatro millones de toneladas de carbón en la provincia Peravia, pero también lo es para que la República Dominicana realice la transición energética hacia fuentes renovables y logre en los próximos años establecer una economía verde”, consideraron.

Dijeron que, junto a la medida de cambiar a gas natural de Punta Catalina, se debe proceder a cerrar las plantas de carbón ITABO I y II, y Barahona Carbón, así como incentivar la inversión de los actuales generadores eléctricos a fuel oil y a otros inversionistas nacionales e internacionales para que inviertan en energía solar y eólica.

“Es imposible que el país pueda contribuir a alcanzar la meta climática de que la temperatura al final del siglo no rebase un incremento de más de 1.5ºC, si continúa con más de la mitad de la matriz eléctrica a base de carbón mineral”, observaron.

Mostraron preocupación por el hecho de que el presupuesto nacional del año próximo no refleje el interés prioritario que debería tener el Gobierno de Luis Abinader de enfrentar el cambio climático, en producir la transición energética hacia fuentes renovables y alcanzar una normalidad verde, con menos fósiles importados y con una política inclusiva a favor de los sectores más pobres y marginados.

“Por ser la República Dominicana uno de los países más vulnerable a los efectos extremos del cambio climático, por ser un Estado insular y estar situado en el Caribe que es la zona del planeta con mayores desastres climáticos, debería tener un fuerte liderazgo en la reducción de los gases de efecto invernadero y simultáneamente en el reclamo de justicia climática ante la comunidad internacional”, formularon.

Exhortaron al Consejo Nacional de Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, (CNCCMDL), y a su vicepresidente Max Puig, a realizar todos los esfuerzos que sean necesarios para que la política del Gobierno y la inversión y el gasto Presupuestario de la Nación se alinien para lograr el desarrollo sostenible, abandonando el uso de fósiles importados.

Manifestaron que la conversión de la matriz energética de combustibles fósiles a energía renovable, ahorraría al país miles de millones de dólares, tanto por el abandono de la importación de estos combustibles contaminantes, como también por el hecho de que no habría que comprar la materia prima como el sol y el viento.

“La naturaleza oferta gratis el sol y el viento, y en estos momentos de crisis económica y sanitaria, hay que pensar en ahorros de los impuestos de los ciudadanos, eso es sin mencionar el ahorro en salud y bienestar de la gente que se obtendrá con un medio ambiente sano producto de las energías limpias”, puntualizaron.

Afirmaron que se debe superar cuanto antes el retraso que tiene el país en la mitigación y en la adaptación al cambio climático, y en cuanto a prevenir y manejar los efectos extremos de la crisis climática como son las sequías, la escasez de agua y los fenómenos hidrometeoros.

Asistieron al encuentro en representación del CNLCC y de INSAPROMA, David Montes de Oca, Euren Cuevas Medina, Héctor Turbí, Ingrid Paulino, Tito Olivo Salazar y Enrique de León.

 

CREDITOS A MACORIS DEL MAR