lunes, 5 de octubre de 2020


 

El canciller de la República Dominicana Roberto Álvarez participó en el día de hoy en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, en donde embajadores y otros participantes conversaron sobre la crisis social y política que se vive actualmente en Haití.

En el encuentro también se discurrió el informe sobre dicho país de Helen La Lime, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para Haití.

En su alocución, el diplomático enfatizó sobre la profunda crisis económica, de seguridad y alimentaria en la que está sumergida el pueblo haitiano y reconoció los esfuerzos que han hecho para contrarrestar los efectos del COVID-19 en su nación.

Indicó que para República Dominicana es preocupante la cantidad de homicidios que se han reportado y los continuos enfrentamientos entre pandillas que han provocado el desplazamiento de cientos de familias, recordando, el reciente asesinato del profesor y presidente del Colegio de Abogados de Haití, Monferrier Dorval, así como la del padre del director de la policía, quien fue hallado muerto dentro de un tanque de agua.

“Estas acciones han sido interpretadas como amenaza y rechazo de sectores minoritarios que prefieren el caos y que apuestan en contra del proceso de reforma constitucional en el país. Ojalá que más temprano que tarde, los responsables de estos hechos sean apresados, ya que tanto la inacción como la impunidad son inaceptables”, señaló.

Apoyo de República Dominicana y la Comunidad Internacional

Álvarez resaltó que el problema haitiano es multidimensional y que, por lo tanto, requiere de una acción interdisciplinaria de todos los involucrados, haciendo un llamado a la comunidad internacional para que provea a Haití de la ayuda humanitaria que tanto requieren y los recursos necesarios para poder invertir en infraestructuras y en la creación de empleos, enfatizando en que no hay ni podrá haber una solución dominicana sobre la situación haitiana.

De igual manera, Exhortó a la comunidad internacional y al gobierno haitiano, a redoblar sus esfuerzos en el apoyo al plan estratégico de desarrollo de la Policía Nacional haitiana 2021, y a brindarle al sistema judicial la asistencia y las herramientas necesarias para proteger los derechos de los ciudadanos en particular los de los más vulnerables.

El diplomático dijo que la conjunción de crisis institucional, el COVID-19, y los fenómenos climáticos, pueden ser una combinación demoledora para un país al que “no podemos dejar solo”, y que la situación podría agravarse por la aun activa temporada de huracanes.

“Para minimizar estas agravantes, es necesario intensificar el trabajo del gobierno de Haití y sus instituciones para establecer mecanismos que permitan la evaluación de riesgos y el diseño de planes y estrategias para fortalecer a los sectores más afectados. El éxito de las políticas de salud, seguridad, defensa y adaptación al cambio climático requiere la coordinación binacional”, expresó Álvarez.

Finalmente, exhortó a la Comunidad Internacional a tomar un papel más activo en el proceso de las elecciones, indicando que esta es la tarea más urgente en Haití. Aunque también resaltó que esta no puede generar los cambios en Haití por sí sola “es imprescindible la participación activa de la sociedad civil y el liderazgo político haitiano, incluyendo un concurso efectivo de su diáspora, encaminados hacia una agenda común”, puntualizó.