viernes, 18 de septiembre de 2020


 

En República Dominicana hay todo un movimiento en procura de que la gestión de Luis Abinader levante el toque de queda dispuesto por el Poder Ejecutivo como forma de controlar las aglomeraciones de personas y favorecer el distanciamiento físico y social que demanda la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Sus promotores se manifiestan tanto en las redes sociales como en marchas frente a las instalaciones del Palacio Nacional.

La respuesta a esta solicitud ha generado un mar de contradicciones entre distintos actores del Gobierno que ponen en evidencia una falta de coordinación en sus políticas públicas y su estrategia de comunicación.

Mientras unos insisten en la necesidad de mantener la medida para seguir mitigando el impacto del coronavirus en la población, otros hablan de flexibilización de horario, incluso, hay quien afirma que se trata de “una medida política y no de salud”, como declaró esta semana el propio asesor del Poder Ejecutivo en materia de Comunicación, Holi Matos.