sábado, 26 de septiembre de 2020


 Yo y mis compañeros pensábamos que estábamos nadando en nuestras aguas. Somos del área de idiomas también, pero cuando vino el `fuetazo` así: ¡uff!; eso fue un giro de 180 grados”, cuenta Rafael (nombre ficticio), un exempleado del sector turismo que vio sus metas colapsar cuando la pandemia del COVID-19 afectó suelo dominicano.

Asegura que no ha sido fácil pasar de cobrar como un ejecutivo a que sus ingresos sean cero. El hotel donde laboraba en la región este del país, cuando no estaba a máxima capacidad, su ocupación era de 90 %. Ahora el panorama ha cambiado, el hotel está cerrado por la emergencia sanitaria generada por el coronavirus.

“Firmamos un acuerdo con la empresa y nos suspendieron sin beneficio alguno por tres meses. Entonces, cuando se cumple ese periodo, nos llamaron otra vez para firmar otro acuerdo por dos meses, porque no pudieron abrir. Ahora pensábamos que íbamos a entrar el mes pasado; nos llamaron y nos cancelaron a todos y el hotel está cerrado. ¡Cerrado!”.