viernes, 25 de septiembre de 2020

 


Las autoridades australianas han alertado del peligro para la navegación que suponen las 380 ballenas piloto muertas en la costa oeste de Tasmania, mientras que se preparan este viernes para deshacerse de los cadáveres.

'Alertamos a los marineros que los cadáveres de ballena en la bahía de Macquarie pueden ser arrastrados por la corriente y el viento y pueden crear peligro para la navegación', indicó en su página de Facebook la agencia de seguridad marina de Tasmania, una isla-estado en el sur de Australia.

Las autoridades barajan varias formas de deshacerse del gran número de cadáveres de estas ballenas piloto de aleta larga ('Globicephala melas'), que pueden llega a medir unos 6,7 metros y pesar 2,5 toneladas, aunque la opción más viable parece llevarlos a alta mar.