sábado, 22 de agosto de 2020

Jenny María Melo tiene 32 años y es madre de seis niños, tres varones y tres hembras. Tiene además a su cargo una niña de seis años, hija de su expareja, y la responsabilidad de cuidar a un hermano con discapacidad. En la humilde vivienda donde vive la familia, en el sector Cancino II de Santo Domingo Este, no hay computadoras ni tabletas, mucho menos conexión a internet. Tampoco cuenta con radio ni televisión.
Cargada de incertidumbres y estrecheces, Jenny espera el inicio del Año Escolar 2020-21, que inicialmente estuvo pautado para este lunes 24 de agosto, con el temor que embarga a las familias dominicanas de que sus hijos se puedan enfermar en medio de la pandemia del COVID-19, que a la fecha lleva casi 90,000 contagios en el país.
“Yo no sé qué va pasar. Una, yo no tengo las condiciones, porque yo no tengo condiciones de comprar una computadora, ni tablet ni nada de eso, pero yo entiendo también que es un riesgo mandar a los niños a la escuela”, explica la joven madre, cuyo sustento y el de su familia depende de los pocos recursos que consigue a través de trabajos ocasionales que realiza en casas de familia, sea lavando la ropa o haciendo otras tareas del hogar.
Esta historia es parte del especial “La extraña vuelta a clases” de Diario Libre, realizado por Tania Molina, Ámbar Castillo y Beatriz Bienzobas. Puedes leer las demás historias en los siguientes enlaces: A kilómetros del internet / Profesor remoto: contrarreloj para adaptar el aula virtual / “Se requiere mucha formación en las metodologías tecno-pedagógicas para la enseñanza a distancia” / Consecuencias de no asistir de manera presencial a la escuela /La extraña vuelta a clases, en emergencia y con “tapabocas”________
Jenny María Melo tiene 32 años y es madre de seis niños, tres varones y tres hembras. Tiene además a su cargo una niña de seis años, hija de su expareja, y la responsabilidad de cuidar a un hermano con discapacidad. En la humilde vivienda donde vive la familia, en el sector Cancino II de Santo Domingo Este, no hay computadoras ni tabletas, mucho menos conexión a internet. Tampoco cuenta con radio ni televisión.
Cargada de incertidumbres y estrecheces, Jenny espera el inicio del Año Escolar 2020-21, que inicialmente estuvo pautado para este lunes 24 de agosto, con el temor que embarga a las familias dominicanas de que sus hijos se puedan enfermar en medio de la pandemia del COVID-19, que a la fecha lleva casi 90,000 contagios en el país.