sábado, 29 de agosto de 2020

“Sin justicia no hay paz” fue el grito de miles, que indignados por los episodios de violencia policial contra los afroamericanos se concentraron ayer en la capital de EE.UU. para conmemorar el 57 aniversario de la Marcha sobre Washington, en la que el reverendo Martin Luther King Jr. pronunció el discurso “Tengo un sueño».
Gente de todas las edades y de distintas partes del país, pertrechados en muchos casos con camisetas y mascarillas con los mensajes “las vidas negras importan” y “no puedo respirar”, inundaron la explanada frente al Monumento a Lincoln para rechazar el racismo.
Uno de ellos era Jared, de 42 años, que viajó para la ocasión desde Dallas (Texas). “He decidido venir para participar en la marcha porque creo que no tengo otra opción como persona negra”, dijo a Efe.
“La gente de color simplemente queremos ser vistos como seres humanos -agregó-, porque somos seres humanos y queremos ser tratados como tales».
Había muchos manifestantes sentados escuchando los discursos de dirigentes y activistas de derechos que hablaban desde un atril situado junto al Monumento a Lincoln, cerca de donde Luther King Jr. dio su discurso. Por allí pasaron familiares de Luther King Jr. y de víctimas afroamericanas de violencia policial.
El más contundente fue Jacob Blake, el padre del hombre de raza negra que se ha quedado parapléjico después de recibir 7 disparos en la espalda el domingo por parte de policía blanco en Wisconsin.