jueves, 27 de agosto de 2020

La pandemia de COVID-19 y la ineficiencia de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) para leer en los contadores el consumo de sus clientes, está provocando que una parte de la población y los comercios vea incrementada su factura por el servicio.
Lorenza Hernández, cliente de EDEEste, vio pasar el monto de su factura de RD$1,003 en abril a RD$1,507 en junio y julio, equivalente a un incremento de un 50.2 %, pese a que su consumo eléctrico es apenas ligeramente superior al registrado en el cuarto mes de 2020, según reflejan sus recibos.
“Debido a la medida de contingencia que se tomó en abril, a todos los clientes le facturaron de manera promediada, generada por la empresa en base al cálculo de una media de los últimos tres consumos o el promedio de pago mensual”, explicó Hernández sobre la respuesta dada por la distribuidora a su reclamación.

CREDITOS A DIARIO LIBRE