sábado, 22 de agosto de 2020

Entre Santo Domingo y Hondo Valle la distancia no solo se mide en kilómetros, también se evidencia en la conectividad al mundo de la tecnología. El pequeño municipio de la sureña provincia Elías Piña, ubicado a 264 kilómetros de la capital dominicana, carece de cuentas de internet fijo, la conexión de banda ancha que los expertos consideran más idónea para lograr una educación efectiva desde el entorno virtual.
En el municipio, que colinda con la comunidad Belladere, del vecino Haití, cuenta con 13 centros educativos. Uno de ellos es la escuela pública Aniceto Martínez. Allí no hay computadoras y tampoco serían útiles. En el centro, que para el Año Escolar 2019-2020 tenía 118 estudiantes, la tecnología se puede considerar una ilusión. No hay líneas de teléfonos, ni señal de internet. Ni siquiera servicio de energía eléctrica.
Milky Medina Santana, director del centro, afirma que para llamar con un teléfono móvil hay que salir de la comunidad que lleva el mismo nombre del centro educativo hasta el municipio Hondo Valle. La escuela fue reconstruida en 2016 y acoge a estudiantes de Inicial hasta Sexto Grado con jornada extendida, en una comunidad de unas 30 familias que, aunque inquietas por el inicio de la docencia, temen al contagio del coronavirus que provoca la COVID-19.
Todavía no se ha confirmado ningún caso de la enfermedad en el lugar, pero los residentes prefieren la modalidad radiofónica para la docencia. República Dominicana ya tiene experiencia en ese campo con las escuelas de Radio Santa María.