viernes, 19 de junio de 2020

El programa de televisión satírico más antiguo de Hong Kong terminó el viernes, en plena controversia sobre la futura ley de seguridad nacional, considerada como una amenaza para la libertad de la que goza el territorio semiautónomo chino.
El final de “Headliner”, anunciado el 19 de mayo, llega en un momento en que el ejecutivo local lanzó un proyecto para reformar el grupo audiovisual público RTHK, acusado por los pro-Pékin de ser demasiado favorable a la oposición pro-democracia.
Desde hace 31 años, los gags y parodias del programa, a veces muy críticas con las personalidades públicas, irritan al gobierno local.

CREDITOS A DIARIO LIBRE