sábado, 23 de mayo de 2020

El COVID-19 hizo presencia en La Romana el 21 de marzo, cuando registró sus dos primeros casos. Para ese día, las provincias vecinas de La Altagracia y San Pedro de Macorís ya tenían seis y siete casos, respectivamente. Nada de qué alarmarse, todavía.
El 27 de abril, la “Flor del Este” le rebasó a La Altagracia al contabilizar 121 personas afectadas por el virus. Entre los días 15 y 17 de mayo, en La Romana se formó un pico de 118 nuevos positivos, tras detectarse un brote en la cárcel preventiva de esa ciudad que arrojó 76 internos con el virus, con más de 350 pruebas que se aplicaron.
Mientras La Altagracia presume haber controlado la pandemia con una curva inclinada hacia abajo en el número de casos acumulados, que se sitúa en 231, en La Romana los infectados siguieron en ascenso, y con los 430 que registró el boletín epidemiológico #64 de este viernes, tiene más casos que las demás provincias del este juntas.