jueves, 21 de mayo de 2020

Estados Unidos no solo se plantea restringir los viajes desde Brasil, sino también desde otros países de Suramérica, con el objetivo de contener la expansión del COVID-19, dijo ayer en Orlando (Florida), el vicepresidente estadounidense, Mike Pence.
“Estamos observando con mucho cuidado lo que está ocurriendo en Suramérica, incluyendo a Brasil. En los últimos días hemos visto un aumento significativo de los casos”, dijo Pence en declaraciones a la prensa. Pence agregó que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha considerado estas “restricciones de viajes adicionales”.
Trump dijo este martes que se plantea vetar la entrada a su país de los extranjeros procedentes de Brasil, el tercer país del mundo con más contagios de COVID-19 después de EE.UU. y Rusia, y que le gustaría eliminar la prohibición a los viajes desde Europa “lo más pronto posible”. Acompañado del gobernador de Florida, Ron DeSantis, Pence llevó máscaras al hogar de la tercera edad Westminster Baldwin Park, en Orlando, en el centro de Florida, y tiene previsto reuniones con el empresarios hoteleros y turísticos para hablar de la reactivación de este sector, uno de los más afectados en el llamado “estado del sol”.