miércoles, 25 de marzo de 2020

En un paso sin precedentes en la lucha contra una enfermedad, Italia paralizó ayer toda la actividad productiva no esencial ante el continuo aumento de contagios de COVID-19, que ya supera allí los 6,000 muertos, con España como segundo país mas afectado en Europa, donde la unidad de acción contra el virus se está viendo arrastrada.
Italia, que marca el termómetro de la evolución de la pandemia, reveló ayer un aumento de 602 muertos en apenas 24 horas. Pero esa cifra dramática incluye también otra lectura- es la segunda vez en que decrecen los fallecimientos.
La economía europea, que por primera vez en su historia activó ayer la “cláusula de salvaguarda” de sus reglas fiscales, así como los organismos internacionales, se han lanzado a adoptar medidas flexibles que permitan a cada país afrontar esta crisis que puede diezmar a la población y, con seguridad, pondrá la estructura productiva ante uno de sus retos mas exigentes desde la Segunda Guerra Mundial.
En el fragor de la lucha que cada país va a librar contra el coronavirus, la ONU pidió ayer casi un imposible. El secretario general de la organización, António Guterres, demandó un “alto el fuego mundial” que detenga todas las guerras para ayudar a hacer frente al coronavirus.