sábado, 8 de febrero de 2020

La Reserva Federal advirtió este viernes de posibles riesgos económicos debido a la expansión del coronavirus surgido en China, aunque aseguró que se han disipado otros factores que amenazaban con una mayor desaceleración en Estados Unidos este año.
En su informe semestral al Congreso, el banco central estadounidense aseguró que los riesgos a la baja para las perspectivas económicas del país “parecen haber disminuido en la última parte del año (2019), a medida que los conflictos comerciales se redujeron hasta cierto punto, el crecimiento económico en el extranjero mostró señales de estabilización y las condiciones financieras se relajaron”.
Frente a esto, la inversión fija comercial en el país disminuyó debido en parte a “la incertidumbre en la política comercial y el débil crecimiento global”, y “más recientemente, las posibles repercusiones de los efectos del coronavirus en China han presentado un nuevo riesgo para las perspectivas”, agregó.
Pese a esto, la Fed indicó en su informe que el producto interno bruto (PIB) real de Estados Unidos mantiene un crecimiento moderado, aunque más lento que en la primera mitad del año y que en todo 2018, gracias a un aumento también moderado del gasto de los consumidores y a una reactivación de la inversión residencial tras las caídas sufridas en 2018 y en la primera mitad de 2019.
La Fed destacó que Estados Unidos mantiene un ciclo de expansión económica que dura ya más de 10 años, y que los mercados laborales proporcionan empleos más que suficientes para absorber el aumento de la demanda de puestos de trabajo en el mercado laboral.
El Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed, encargado de dictar la política monetaria del país, dejó sin cambios entre un 1.5% y un 1.75% los tipos de interés de referencia, por considerar que las condiciones económicas no ameritan un cambio de rumbo.
El pasado año, la Fed rebajó en tres ocasiones el precio del dinero para reactivar el crecimiento al surgir preocupaciones sobre una desaceleración económica mayor a la prevista debido a la caída de la inversión interna y los efectos de las guerras comerciales del presidente Donald Trump, así como la atonía económica global.
Sobre la coyuntura internacional, el informe de la Fed asegura que tras el debilitamiento económico mundial registrado en 2018, en 2019 hubo una desaceleración mayor, sobre todo por “una caída de la industria global, elevadas tensiones comerciales y disturbios políticos y sociales en varios países”.
“El crecimiento de las economías asiáticas se desaceleró notablemente, especialmente en Hong Kong y la India, y muchas economías latinoamericanas continuaron con un rendimiento inferior”, agregó el informe, que sin embargo asegura que los indicadores recientes apuntan a una “estabilización”.
“La desaceleración mundial en la industria y el comercio parece estar llegando a su fin”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que la reciente aparición del coronavirus, del que ya se han conformado más de 30,000 casos en China, con más de 600 víctimas mortales, “podría generar trastornos” en ese país que “salpiquen al resto de la economía mundial”.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, hará una presentación de este informe la próxima semana ante las dos cámaras del Congreso.