viernes, 14 de febrero de 2020

En un contexto profesional donde el mercado laboral cada vez es más cambiante, los proyectos innovadores y los trabajadores dispuestos a llevar las riendas de sus propias iniciativas son activos cada vez más valorados.
Con esta premisa muy clara respecto a la dinámica profesional actual, Michelle Ortiz viceministra de Emprendimiento, del Ministerio de la Juventud (MJ), ofrece a los estudiantes un programa de enseñanza a través del proyecto “Juventud despega”, para guiarles en sus primeros pasos como dinamizadores del emprendimiento desde temprana edad.
La definición exacta del emprendimiento, no está establecida. Es un tema de debate en el que muchos expertos todavía no han alcanzado un punto en común.
Sin embargo se dice debe ser una persona con un conjunto de cualidades y habilidades tales como: capacidad para asumir responsabilidades y estar dispuesto al aprendizaje constante, habilidades de gestión y planificación para liderar e implementar un proyecto desde cero, capacidad de adaptación al cambio y resolución de problemas para llevar a cabo las acciones necesarias en caso de imprevistos, tener control emocional, autoconocimiento, autoestima y autocrítica, pensar de forma creativa y asumir riesgos, entre otras.
El emprendedor, en definitiva, deberá ser una persona con características muy diversas. La buena noticia según asegura Ortiz es que estos atributos no tienen por qué tenerse naturalmente, son competencias que se pueden aprender.
Según explicó la viceministra el proyecto “Juventud despega” es un programa educativo que tiene como objetivo despertar la actitud y habilidades emprendedoras en la juventud, impulsando su crecimiento personal y potenciando su capacidad de iniciativa.
“Para lograr que un joven le de forma a sus proyectos no solo se le debe instruir para conseguir lo económico, también hay que ayudarlo a creer en sí mismo y en lo que puede lograr”, dice la viceministra, quien cuenta con la experiencia de haber emprendido tanto en lo social como en los negocios.
De la mano de la familia. La servidora pública asegura que todo joven que tiene la idea inicial de un emprendimiento requiere el apoyo familiar, necesita que sus padres crean en su iniciativa para sacarla a flote, “se dan muchos casos que las familias quieren que sus hijos estudien o realicen un oficio que no necesariamente es de la preferencia del joven”.
La gran sombrilla. De acuerdo con lo explicado por Ortiz desde el proyecto Juventud despega se realizan charlas, talleres y entrenamientos un espacio que a la fecha ha entrenado unos 3,500 sobre como gestionar y monetizar sus ideas.
“Nosotros articulamos políticas públicas que impulsen el emprendimiento y el empleo juvenil, pero además incidimos para que ellos logren acceder a un capital semilla para inicial sus ideas”, asegura.
Acuerdos. La funcionaria detalló que el año pasado firmaron acuerdos con el Ministerio de Industria y Comercio, el Banco de Reservas, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y el Ministerio de Educación Superior para la formación de mentores.
“Esto con el fin de que la gente tenga una plataforma de desarrollo pedagógico y que a su vez lo puedan transmitir a otros jóvenes”.
Mejoras a la ley. Michelle Ortiz quien es abogada de profesión asegura que la Ley 688-16 de Emprendimiento, necesita una reforma que involucre a todos los actores del área ya que según entiende hace falta la presencia de varios actores del ecosistema del emprendedor, deplora que el propio Ministerio de la Juventud no fue tomado en cuenta.
Guía Nacional del Joven Emprendedor. Es importante destacar que existe un reglamento en el Viceministerio de Emprendurismo, cuyo objetivo es motivar, informar y orientar a la juventud de nuestro país a poner en marcha iniciativas emprendedoras, hicieron el lanzamiento de la Primera Guía Nacional del Joven Emprendedor.
La Guía cuenta además con el apoyo de distintas instituciones tales como el Instituto de Formación Técnico profesional (Infotep), Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Ministerio de Economía Planificación y Desarrollo (Mepyd), El Fondo de Promoción a las Iniciativas Comunitarias (Procomunidad) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).