miércoles, 8 de enero de 2020

Si uno trata de batear una pelota de softbol con toda la fuerza que tiene, lo más probable es que termine decepcionado. Al menos, claro, que usted sea Jicama Reveles, un jugador de softbol del equipo Kings Slowpitch Softball, quien le dio en la cara a esta bola y la mandó directo contra uno de los faros de la torre ubicada entre el jardín central y el jardín izquierdo.
Y lo que quizás es todavía más impresionante, Reveles no pareció ni siquiera sorprendido. Simplemente le entregó el bate a un compañero y se fue tranquilo a recorrer las bases. Eso se llama tener poder.
De acuerdo a lo que escribió Eli Aguilar en la página del equipo en Facebook, el juego tuvo que ser movido a otro campo porque había pedazos de vidrio regados por todo el terreno.
Si están esperando ver algo así en un estadio de Grandes Ligas, quizás no van a tener que esperar mucho. El dominicano Eloy Jiménez de los Medias Blancas lo hizo dos veces en las ligas menores.