miércoles, 4 de diciembre de 2019

NUEVA YORK — El papa Francisco aceptó el miércoles la dimisión del obispo de Buffalo, Richard Malone, tras las amplias críticas de su personal, de sacerdotes y de la gente a la manera que manejó las denuncias de supuestos abusos sexuales por parte del clero.
La declaración del Vaticano que anuncia la dimisión añade que el papa nombró al obispo de Albany, Nueva York, Edward Scharfenberger, como su sustituto temporal hasta que se encuentre un reemplazo.
La nunciatura del Vaticano en Estados Unidos dijo que Malone ofreció su renuncia dos años de cumplir 75 años, la edad obligada del retiro, al conocer los resultados de una investigación encargada por la Santa Sede sobre la diócesis, ubicada al oeste de Nueva York y la gestión que hizo Malone de los presuntos casos de abusos.
“Conviene al bienestar espiritual del pueblo de la diócesis de Buffalo un nuevo obispo que tal vez sea más capaz de lograr la reconciliación, sanación y renovación tan necesarias”, dijo Malone en un comunicado.
El nombre de la diócesis aparece en más de 220 denuncias interpuestas últimamente por gente que haber sufrido abusos sexuales por parte de sacerdotes. Muchos de los hechos denunciados ocurrieron hace décadas, pero los críticos dicen que Malone cometió errores recientemente, como el de haber rehabilitado a un cura suspendido por un obispo anterior por escribir “te amo” en un mensaje por Facebook a un niño de unos 16 años.

Malone luego recomendó al mismo sacerdote para un puesto de capellán en un buque de crucero a pesar de que se lo acusó de hacer insinuaciones indebidas a hombres jóvenes.

El obispo renunciante ha reconocido que cometió errores en casos de víctimas adultas, pero se había negado a renunciar porque quería, dijo, guiar el proceso de “renovación” de la diócesis.
Sin embargo, se multiplicaron las presiones para que renuncie.
Un sacerdote diocesano está haciendo circular una carta de “retiro de confianza” para recolectar firmas.
Y en septiembre, un grupo de laicos que colaboraba con Malone para restaurar la confianza en la Iglesia se sumó a los reclamos de su dimisión.