sábado, 28 de diciembre de 2019

Un cine arte se incendió en medio de la fuerte represión de centenares de policías contra manifestantes que intentaron reunirse en una céntrica plaza de la capital chilena en lo que intentó ser la última y tradicional marcha de los viernes de 2019.
En el Centro Arte Alameda, cuya parte superior ardió y recibió chorros de agua de bomberos, funcionó una brigada voluntaria de funcionarios del Servicio de Atención Médico de Urgencias (SAMU), que por cerca de mes y medio atendió a centenares de heridos por la represión policial.
Mientras sus colegas trataban de impedir la manifestación en la Plaza Italia, tradicional lugar de celebraciones o protestas de los chilenos, seis policías fueron detenidos por orden de una jueza que abrió una investigación judicial bajo la acusación de torturas contra cuatro de ellos y de abuso sexual agravado contra otros dos. El estudiante de medicina Josué Maureira testificó que fue detenido tres días después del estallido social del 18 de octubre, mientras atendía a manifestantes heridos por la represión policial. Un juzgado determinó la prisión por 120 días de los policías porque los exámenes físicos ratificaban las lesiones que sufrió el joven y porque ellos no debieron cuestionar la salud mental ni la sexualidad de Maureira, lo que aparentemente ocurrió. La sesión del juzgado había concluido mientras en la Plaza Italia persistía la represión policial contra centenares de manifestantes.