sábado, 9 de noviembre de 2019

La Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH) denunció ayer la implicación de unidades especiales de la Policía en los ataques armados que se han registrado desde el 4 de noviembre en el distrito de Bel-Air, un barrio pobre de Puerto Príncipe.
Según afirmó la ONG, bandas armadas habrían recibido apoyo policial en esos ataques registrados en el contexto de las protestas populares que exigen la dimisión del presidente de Haití, Jovenel Moise. Durante estos ataques, al menos 15 personas resultaron muertas y varias sufrieron heridas de bala, mientras que 11 vehículos y 21 casas fueron incendiadas y dos transformadores quedaron dañados, señaló la organización.
“La RNDDH deplora el hecho de que las autoridades estatales vuelvan a utilizar la violencia y a las bandas armadas con fines políticos. Esta estrategia, que desde 2017 ya ha provocado varias masacres y el asesinato de cientos de personas, es inaceptable”, dice la nota.
Según la RNDDH, la raíz de estos ataques está en el deseo de las autoridades estatales de retirar las barricadas colocadas por los manifestantes en la zona de Bel-Air, que se consideraba demasiado activa políticamente, en particular durante las últimas operaciones que mantienen paralizado al país con las protestas que buscan la salida de Moise del poder.