jueves, 24 de octubre de 2019


El espionaje usado como arma política para afectar a los contrarios con la divulgación de contenidos de conversaciones privadas de llamadas telefónicas ha tomado cuerpo en las últimas semanas en el país.
El hecho más reciente es la filtración de una llamada telefónica privada entre los diputados Rubén Maldonado y Henry Merán, en la que el primero revela que quemaría la Cámara Baja sí cancelan a varios empleados del bloque del nuevo partido La Fuerza del Pueblo.
Ya antes Lucía Medina, hermana del presidente de la República, había dicho que el Departamento Nacional de Información vigila y obtiene informaciones de los contrarios al gobierno, como un “ Gran Hermano”.
Otro ejemplo de que el espionaje político fue cuando el presidente Medina reveló, ante decenas de dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana, que en la oficina de Eduardo Sanz Lovatón, dirigente del Partido Revolucionario Moderno, se celebró una reunión entre seguidores de Leonel Fernández y Luis Abinader para un acuerdo unitario.

Esa actividad no es nueva en el país. Se recuerda que raíz de la crisis post electoral de 1978 se filtró una conversación entre el extinto Salvador Jorge Blanco y José Marcano sobre una falsificación de actas en el Congreso Nacional que facilitaron el llamado “Fallo Histórico”, mediante el cual se le otorgó la mayoría en el Senado al extinto Joaquín Balaguer.

“Eso nunca se ha hecho- habla Maldonado- en la vida. El PRM, los reformistas, el PRD, nosotros cuando estábamos en la oposición, el personal de nosotros en la Cámara de Diputados siempre se respetó. Los presidentes siempre han respetado la autodeterminación de los empleados de la Cámara de Diputados. Si intentan eso lo juro por Dios que se quema la Cámara de Diputado”.
Hasta ahora se desconoce si la conversación fue grabada por algún organismo de seguridad del Estado o por una de las agencias o personas que en el país se dedican a esa actividad, y, además, quien la filtró a los medios de comunicación.

El desarrollo de la informática pone en mano de cualquier avezado ciudadano el instrumental para obtener informaciones de terceros a través llamadas telefónicas, correos electrónicos, las redes sociales u otros medios.
Tampoco se sabe si la grabación de la conversación entre Maldonado y Merán, dos seguidores del ex presidente Leonel Fernández, fue autorizado por un juez, como indica la ley.
La filtración del audio de la conversación ocurre la tras la situación creada dentro del Partido de la Liberación Dominicana luego de la salida de Fernández y sus seguidores.

Maldonado, ex presidente de la Cámara de Diputados, calificó la filtración de la conversación con Merán como “una violación de los derechos ciudadanos de dos diputados de la República Dominicana”.
Aunque siempre ha existido, el espionaje con fines político en el país, muy pocas veces ha salido relucir a los medios, como está ocurriendo en la actualidad.