lunes, 10 de junio de 2019

La controversial Orden Departamental 33-19 del Ministerio de Educación, que plantea el diseño e implementación de una política de género, parte del principio de que para lograr un cambio en el imaginario colectivo hay que deconstruir los estereotipos de género que promocionan una masculinidad y femineidad que perpetúan las desigualdades entre hombres y mujeres, siendo la escuela portadora de avances o retrocesos.
En una forma de crear esa nueva mentalidad en la población, el Ministerio de Educación estableció la Orden Departamental como un punto de partida para dar inicio a la elaboración de la metodología de política de género, un proceso que requiere la participación diversos sectores de la sociedad.
El establecimiento de la OD 33-2019 despertó la alerta de la Iglesia Católica y las comunidades evangélicas, quienes acusan al ministro Antonio Peña Mirabal de dejarse presionar por organismos internacionales, que buscan implantar la agenda LGBTI en el país.
La Orden Departamental. Según el Ministerio de Educación este material tiene como objetivo promover el diseño e implementación de políticas de igualdad de género en los centros educativos públicos y privados.
También tiene la finalidad de superar los niveles de desigualdad entre niños y niñas y eliminar la brecha social que divide al país en materia de género, promoviendo el carácter inclusivo, democrático, diverso y plural del sistema educativo y buscando construir una sociedad con igualdad, libre de prejuicios y discriminación por razones de género.
“A sabiendas que para lograr un cambio en el imaginario colectivo hay que deconstruir los estereotipo de género que promocionan la masculinidad y femineidad que perpetúan las desigualdades entre hombres y mujeres”, establece el material.
Con la implementación de la política de género, se busca además recortar las brechas que sufren las niñas y los niños en materia de tecnología, ciencias y matemáticas.
Uno de los puntos a los que más referencia hace el Minerd sobre la Orden Departamental es que da cumplimiento a lo establecido en los artículos 39 y 63 de la Constitución, en los que se tocan temas relativos a la igualdad de derechos y a la educación no excluyente, de conformidad con lo que establece la estrategia nacional de desarrollo.
El Minerd entiende que se han producido avances en la incorporación del enfoque de igualdad de género en el sistema educativo, sin embargo, aún se mantienen considerables brechas de desigualdad, por lo que se hace necesario la implementación de la política de género.
Otras de las consideraciones tomadas en cuenta es la necesidad de propiciar en el sistema educativo preuniversitario la perspectiva de igualdad de género, como un compromiso de sustentar desde la temprana edad la relación armoniosa entre los géneros.
Asimismo busca fomentar una nueva cultura de relación, tomando como centro la formación y sensibilización de los niños, niñas y adolescentes, lo que conlleva a la vez un cambio en la nueva generación.
El diseño. El diseño de la política de género es responsabilidad de la Dirección de Equidad de Género y Desarrollo junto a los viceministerios de Planificación y Desarrollo de Servicio Técnico Pedagógico.
Sumado a esto, el Minerd designó un comité asesor de carácter externo compuesto por el Instituto de la Mujer y Familia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo y el Ministerio de la Mujer.
Además la entidad que rige el sistema educativo dominicano cuenta con un plazo de 60 días para la presentación de la metodología y el cronograma de trabajo para luego proceder a llevarlo ante el Consejo Nacional de Educación para su conocimiento, implementación y aprobación.