martes, 9 de abril de 2019

El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina Peña, declaró ayer que aún subsisten desafíos enormes dentro del Poder Judicial y que viejos problemas se resisten a ser superados.
El también presidente del Consejo del Poder Judicial motivó a los jueces a enfrentar juntos los desafíos e invitó a hacer de la justicia “un derecho, un servicio y a honrarla con dedicación, eficacia y sentido del deber”.
Durante su discurso de puesta en posesión, Molina Peña expresó que la ciudadanía demanda más y mejor acceso a la justicia y que la mora judicial atenta contra el derecho a la justicia en el país.
Sostuvo que la justicia necesita del gobierno, el Congreso, la academia, la sociedad civil, los medios de comunicación y de la sociedad dominicana, al tiempo de considerar que la “justicia es el poder de los que no tienen poder”.
Manifestó que la justicia vive de la independencia, pero no en el aislamiento y que buscará el consenso político, el acuerdo social, el sustento técnico que demanda una tarea tan desafiante. “El Poder Judicial tiene que ser garante de derechos, del cumplimiento justo de las leyes, carta de presentación de nuestra comunidad nacional ante las comunidades del mundo como sociedad libre, regida por las mejores aspiraciones de equidad y justicia”, acotó Molina Peña.
Víctimas vulnerables
A juicio de Luis Henry Molina, un gran desafío de la judicatura dominicana es lograr plena garantía de acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia, los niños y adolescentes.
Fueron posesionados
Ayer fueron posesionados los jueces de la Suprema, Vanessa Acosta Peralta, Samuel Arias Arzeno, Anselmo Alejandro Bello, Napoleón Estévez Lavandier, María Garabito, Justiniano Montero Montero, Nancy Salcedo Fernández y Rafael Vásquez Goico