jueves, 11 de abril de 2019

Los químicos y bioanalistas que trabajan en el departamento de drogas y sustancias controladas del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), lo hacen en un espacio caluroso, estrecho y sin ventilación.
De acuerdo a los estándares, la temperatura para ese personal debería estar no más de 18 grados Celsius, pero el departamento registra niveles superiores a la temperatura exterior.
Allí donde diariamente llegan los casos de estupefacientes que decomisan la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección Central Antinarcóticos de la Policía Nacional (DICAN), el personal trabaja empapado de sudor, en un ambiente caracterizado por olores de las diversas drogas, lo cual les crea malestares.
A las 10:00 de la mañana, habían llegado 114 casos de drogas y el personal trabajaba afanosamente para realizarles las experticias, para que el ministerio público procese a los responsables.
No aguantan
“Si esto sigue así, en menos de seis meses el departamento quedará vacío, porque no aguantamos más. Se nos han ido numerosos empleados y otros tienen sus molestas hechas. No sé quién va a hacer este trabajo”, dijo uno de los empleados.
El departamento ubicado en la avenida 27 de Febrero con Tiradentes estaba “inundado” de paquetes con bolsitas de sustancias que eran presumiblemente estupefacientes, las cuales llegaron en plantas de marihuana sembradas en dos tarros, pastillas de éxtasis, y otras que deben manipular para saber de qué se trata.
Reclaman acondicionen
“Estamos luchando para que nos acondicionen esto, porque no hay condiciones. Como ves la batalla aquí está fuerte. Si esto sigue, dentro de seis meses ellos no van a tener personal aquí, porque este se está yendo. Bueno, tendrán que traer más personal, entonces”, expresó el empleado.
El Inacif recibe las drogas en paquetes sellados y el personal hace la determinación de su peso y el tipo.