viernes, 29 de junio de 2018

INTERNACIONAL
BRUSELAS. Italia bloqueó este jueves las conclusiones de una cumbre europea crucial para el porvenir del bloque, a la espera de obtener satisfacción a sus demandas de más solidaridad de sus socios europeos en la acogida de migrantes.

“Nada está acordado hasta que todo esté acordado. [El primer ministro italiano Giuseppe] Conte se reservó la posibilidad de poderse pronunciar sobre todo”, explicó una fuente del gobierno italiano, antes de que los mandatarios iniciaran una cena de trabajo para abordar la cuestión de la migración.

Aunque los 28 mandatarios europeos ya habían debatido sobre sus conclusiones en materia de defensa y comercio, un portavoz del Consejo Europeo aseguró que un país del bloque, sin decir cuál, se pronunciará únicamente “sobre el conjunto de las conclusiones”.

Los dirigentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y del ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, anularon incluso su tradicional rueda de prensa para comunicar los resultados de la primera sesión de trabajo y la pospusieron al viernes, al término del segundo día de cumbre.

Conte, cuyo gobierno populista cerró sus puertos en las últimas semanas a barcos como el “Lifeline” o el “Aquarius” con migrantes socorridos en el mar, ya había amenazado con vetar la declaración conjunta si no obtenía “hechos concretos” de sus socios en sus demandas, como el reparto de los migrantes.

Una fuente europea indicó que, después que los italianos bloquearan el primer paquete de conclusiones sobre comercio, “hubo una discusión muy acalorada y todo el mundo se echó encima del italiano”. El último país en bloquear una declaración fue Polonia en marzo de 2017, al oponerse a la reelección de su compatriota Tusk.

“Centros controlados”
Tres años después de la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y pese a la reducción drástica de las llegadas de migrantes, la cuestión migratoria enfrenta de nuevo a los europeos, pese a su voluntad de dar, unidos, un nuevo impulso al bloque de cara a la salida de Reino Unido en marzo.

Alemania simboliza también la crisis política vinculada a la migración en una Europa de movimientos populistas en auge. La otrora influyente canciller enfrenta la amenaza de su ministro del Interior de impedir de manera unilateral la entrada de solicitantes de asilo procedentes de otros países de la UE.

“Europa tiene muchos desafíos pero el relacionado con la cuestión migratoria podría decidir el destino de la Unión Europea”, dijo este jueves Merkel, cuyo país fue el principal destino adonde se dirigían los migrantes que desembarcaban en el bloque.

El jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, urgió así a la “solidaridad” con otros países, “especialmente con Alemania que está sufriendo una crisis política”, pero Roma rechaza centrarse sólo en responder a las demandas alemanas para salvar a Merkel. “O hablamos de un paquete completo o de nada”, según la fuente del gobierno italiano.

Al filo de la medianoche (22H00 GMT del jueves), las discusiones rondaban alrededor de la creación de “centros controlados” en Europa, adonde llevar los migrantes socorridos en el mar y separar aquellos que podrían obtener el asilo de los conocidos como migrantes económicos, que serían devueltos a sus países.

La fuente del gobierno italiano consideró esto como “buenas noticias”, aunque precisó que “algunos países se oponen de plano” en un referencia implícita a Hungría, cuyo primer ministro Viktor Orban abogó a su llegada por “controles fronterizos fuertes” para evitar la “invasión” de migrantes.

“Plataformas de desembarco”
Hungría forma parte de los países del Grupo de Visegrado, contrarios a un reparto de migrantes entre los países del bloque, como propone Italia y algunos países del Mediterráneo para reformar el Reglamento de Dublín.

Esta legislación europea, cuya reforma intentan sacar adelante los 28 desde hace más de dos años, establece que el país europeo que un migrante pisa en primer lugar es el encargado de gestionar su solicitud de protección internacional.

Ante la falta de avances en la reforma de la política común de asilo, un objetivo que el presidente del Consejo Europeo quería para esta cumbre, los diferentes métodos para proteger las fronteras europeas se convirtieron en la prioridad para los europeos.

La “minicumbre” a 16 del domingo reflejó el abanico de opciones planteadas por los gobiernos para blindar el bloque: “centros cerrados” en Europa, una mayor cooperación con los países de tránsito y de origen de los migrantes, reforzar Frontex...

Otras de las propuestas sobre la mesa de la cumbre será la creación de “plataformas regionales de desembarco fuera de Europa”, adonde trasladar a los migrantes socorridos en el mar y llevar a cabo también una selección. Aunque se habla del Norte de África, Marruecos descartó este jueves este concepto.

La “cumbre de todas las cumbres”, en palabras de un alto funcionario europeo, deja incluso en un segundo plano la difícil negociación del Brexit, dominante en las pasadas reuniones, y el balance que pueda hacer la primera ministra británica, Theresa May, sobre ese proceso.

DIARIO LIBRE

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