sábado, 2 de diciembre de 2017

INTERNACIONAL
ABIYÁN. La trata de migrantes en Libia y las muertes en el Mediterráneo son “inaceptables” y los dirigentes europeos y africanos son “cómplices” de lo que está ocurriendo, asegura en una entrevista a Efe la directora regional de Oxfam Intermón para la presión política en el oeste de África, la española Imma de Miguel.

“Que el Mediterráneo se haya convertido en un cementerio no es aceptable. Que en Libia se estén vendiendo personas no es aceptable. Todos los dirigentes europeos y africanos son cómplices de esto. Pero ya todas estas situaciones las sabíamos desde hace tiempo”, afirmó la cooperante durante la quinta cubre euroafricana que terminó ayer en Abiyán, en Costa de Marfil.
Según la española, “ha sido la CNN quien ha puesto delante (la situación) y paradójicamente todo el mundo la ha descubierto”, en alusión a la filmación que realizó la cadena estadounidense en un lugar no especificado de Libia en la que se muestra una supuesta venta de esclavos, de personas de origen subsahariano.

La trata en este país magrebí ha sido el principal tema que se ha abordado durante la cumbre en Abiyán, en la que líderes europeos, africanos y representantes de Naciones Unidas han acordado una “evacuación urgente” de los migrantes que se encuentran allí a la espera de cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa.

“Están poniendo a todos los migrantes voluntarios y los que están huyendo de las sequías o los conflictos en un mismo concepto. Esa gente se está jugando la vida, nadie les protege. Ni los estados de los que salen, de los que pasan, ni Europa. Y eso tiene que cambiar. Todos son cómplices de lo que está pasando”, sentencia De Miguel, quien sigue la situación humanitaria desde su sede en Benín y viajando por la región.

Respecto a la intervención militar anunciada en el transcurso del foro por el presidente francés, Emmanuel Macron, contra las redes de traficantes en Libia, la cooperante española opina que “hay que asistir en momentos de emergencia”.

Sin embargo, piensa que la intervención “no es la solución, sino un parche. El problema es otro”, ya que -aduce- “Libia existe gracias a las políticas de migración europeas, que solamente se han ocupado de cerrar y externalizar fronteras, pero no asegurar vías seguras a los migrantes”.
Europa es el mayor donante de África, lo cual -argumenta De Miguel- es de agradecer, pero ahora lo que está viendo desde Oxfam es que “esta ayuda se está desviando para otros objetivos, como la política exterior en el sector privado; y sobre todo, para frenar la migración”, porque, resalta, “Europa ve la migración como una amenaza” y no como una “oportunidad”.

“Europa está haciendo esfuerzos para la ayuda presupuestaria, que es la manera en la que los estados se pueden empoderar y pueden decidir. Pero la ayuda tiene que estar alineada con los intereses del país, y no puede ser dirigida por los países donantes”, asevera la responsable de Oxfam, cuya ONG cuenta también con financiación europea.

La cumbre de la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE), celebrada este año por primera vez en un país subsahariano, tenía como lema “Invertir en la juventud para un futuro sostenible” con el fin de que los jóvenes no opten por la vía del éxodo.

“Es verdad que África es el continente más joven del mundo”, afirma De Miguel y es que en Benín, por ejemplo, casi el 45 % de la población es menor de 15 de años, según datos de Oxfam, y en el continente africano el 60 % de la población tiene menos de 25 años y más del 31 % de los jóvenes no encuentra trabajo.

La juventud africana “puede ser un potencial si tiene una educación de calidad y adaptada a los sectores del desarrollo del continente”, dice.
Por ejemplo, “la agricultura es el sector que puede acoger la mayor parte de los empleos. No solo la agricultura como producción, sino todo lo que toca en la cadena de valor y con toda la industrialización agroalimentaria que puede venir después”, concluye.

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