lunes, 4 de diciembre de 2017

DEPORTE
La nota del desempeño de la selección nacional de baloncesto en su ruta a la clasificación de la Copa Mundial de Baloncesto es positiva.

Triunfos claros ante Islas Vírgenes (99-89) y Canadá (88-76) permiten esa conclusión tanto para el gerente de la selección, Eduardo Najri, como para el dirigente del conjunto, Melvin López.
“Los resultados se miden en victorias o derrotas”, señaló Najri. Sin dudas, 187 puntos marcados contra 165 recibidos de sus rivales dejaron al equipo dominicano con marca de 2-0 en el inicio de su ventana De esa manera, el equipo quisqueyano comenzó invicto (2-0) en su Grupo D. “No se puede pedir más de ahí”, dijo Najri. Y es así, al fin y al cabo su vara de medida es correcta.

En el mismo Grupo, Canadá e Islas Vírgenes siguen con 1-1 y Bahamas con 0-2.
El próximo compromiso de Dominicana será el próximo 22 de febrero de 2018, allí se las verá contra Bahamas, en su partido de ida. En el Sir Kendal Isaacs Gymnasium, de momento, en Nassau, capital de Bahamas será el duelo.

“Hemos logrado nuestro cometido que era ganar los dos primeros partidos”, señaló López, quien resaltó el “comportamiento” a la altura del equipo dominicano” y hemos dado muestra de un trabajo en conjunto y eso es lo más importante por lo que hemos sacado ventaja”.

La buena noticia
Ningún jugador ha digitado el número telefónico de Najri. Pero durante los dos partidos de la ventana disputada en la Arena del Cibao Oscar Gobaira, López recibió buenas noticias. El plantel puede variar para la próxima ventana.

Eso lo pondrá a pensar para sus próximos compromisos. Es el llamado dolor de cabeza agradable. “Hay varios jugadores que quieren estar”, señaló López a Diario Libre.
Mencionó a los jugadores altos Adonis de la Rosa (Universidad de Kent), Ángel Luis Delgado (Universidad de Seton Hall) y al base Brandon Francis (Universidad de Texas Tech) quienes mostraron su disposición. “Lo manifestaron durante todo este proceso de la ventana” en el intermedio de los dos compromisos, dijo López.

“Es una tranquilidad, por supuesto que sí”, afirma López sobre el hecho de ver incrementado el plantel con jugadores que buscan un puesto entre los 12. Pero además, eso “cambia un poco la percepción que había de que algunos jugadores no querían venir al seleccionado nacional”.
El único asterisco en este punto es Ronald Roberts, cuyo deseo de uniformarse con la tricolor dominicana se esfuma con los años.

La plaza de Santiago
La asistencia fue tímida para ambos partidos en la Arena del Cibao Oscar Gobaira, de Santiago, ciudad al norte de la capital dominicana.
La falta de promoción, por lo menos 15 días antes, ayudó en parte, pero la selección nacional de baloncesto es una marca y en ninguno de los dos encuentros se llenó la instalación, con capacidad de 7,300 asientos.

Es la mejor cancha de baloncesto del país, pero ahora es duda para el siguiente compromiso dominicano en territorio dominicano, que será el 2 de julio, en el partido de vuelta de Bahamas. Probablemente el duelo ante Islas Vírgenes del 25 de febrero quizá se juegue también aquí, si es que su estadio no está listo para la fecha. Ese país fue afectado por el huracán María en septiembre pasado y el fenómeno afectó sus instalaciones.

“El que estuvo ahí pudo ver dos muy buenos juegos de baloncesto y el apoyo se sintió en la cancha”, dijo Najri.

Eso suena fantástico. Pero sobre la pregunta si confirmaría la sede de Santiago para una próxima competición, su respuesta fue lacónica: “No hemos tomado la decisión”.

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