jueves, 30 de noviembre de 2017

NACIONAL






BONAO. Los familiares de los dos vigilantes privados que fueron muertos a balazos ayer en la madrugada por cinco desconocidos mientras se encontraban trabajando en una parada-dulcería reclamaron de las autoridades policiales y judiciales aplicar la pena máxima a los autores de los mismos.

Pastora Lara y Luisa Carmona, esposa y hermana de Ramón Carmona, declararon que, tanto la Policía como la justicia deben emplearse a fondo para dar con los criminales de su pariente y el de Pedro García.

“Entre los dos dejaron a diez muchachos huérfanos, dígame usted, quien va a mantener esas diez bocas ahora con esos dos hombres de trabajo muertos”, se preguntó Luisa Carmona.
Dijo que en varias ocasiones le pidió a su hermano que dejara el trabajo de vigilante privado por el gran peligro que representa, debido a la alta tasa de robos y atracos.
“Pero él me decía que era lo único que sabía hacer, y que llevaba 25 años como guardián”, puntualizó Carmona. Ramón Carmona, oriundo de San José de Ocoa, llevaba 40 años residiendo en el barrio Santa Rosa, donde era muy querido y respetado.

Francisco Santos, vecino de la familia, declaró que nunca vio discutir con nadie a Ramón y que siempre estaba dispuesto a servirle a los moradores de la comunidad.
Los restos de los dos vigilantes privados serán sepultados este jueves en sus comunidades de Santa Rosa y Sonador.

Además de robarle las escopetas a los guardianes, los atracadores cargaron con el dinero de un cajero de un banco y el dinero de la venta del negocio que es propiedad de los hermanos Rodríguez.
Residentes en esta localidad mostraron su alarma por los constantes robos y atracos que vienen ocurriendo, no sólo en casas de familias, sino también en establecimientos comerciales.
Crucito Espino, Ramón Rodríguez, Manuel Antonio Díaz y Graciela Soto dijeron que las autoridades policiales deben desplegar mayor vigilancia en los centros comerciales y residenciales.

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